Los frenos avisan antes de fallar. Reconocer la señal a tiempo es la diferencia entre cambiar pastillas y tener que cambiar también discos.
Chirrido agudo al frenar
Suele ser el testigo metálico de las pastillas, que roza el disco cuando queda poco material. Si el ruido pasa a ser un roce grave y continuo, la pastilla ya está gastada y el disco está sufriendo.
Vibración en el pedal o en el volante
Una vibración al frenar desde velocidad alta apunta a discos deformados o desgastados de forma irregular. Se mide el espesor y el alabeo del disco para decidir si se sustituye.
Pedal blando o que se hunde
Puede ser aire en el circuito, líquido de frenos envejecido o una fuga. Es la señal más seria de todas: conviene no seguir circulando y revisar el coche cuanto antes.
El coche tira hacia un lado al frenar
Indica que una rueda frena más que la otra, normalmente por una pinza agarrotada o un latiguillo en mal estado. Además de ser peligroso, es motivo de rechazo en la ITV.
El líquido de frenos también caduca
Absorbe humedad con el tiempo y pierde eficacia con el calor. El fabricante marca cada cuánto sustituirlo, independientemente de los kilómetros.
Revisamos pastillas, discos, latiguillos y líquido, y te decimos qué hace falta y qué puede esperar. Mira la reparación de frenos o escríbenos desde Contacto.